Una invasión marciana desató la guerra de los mundos en 1938

Una invasión marciana llegó a la radio el 30 de octubre de 1938. La programación parecía interrumpirse con boletines urgentes: se observaban explosiones en Marte, un objeto no identificado había aterrizado en Nueva Jersey y máquinas marcianas avanzaban sobre las ciudades. Sí, era La guerra de los mundos, la novela de H. G. Wells, adaptada para la radio bajo la dirección y actuación de Orson Welles y transmitida por la cadena CBS de Estados Unidos como si se tratara de noticias de última hora.

La transmisión, tan extraña para los oyentes de la primera mitad del siglo XX, era inquietante y abría una de las grandes preguntas de la desorientación: ¿qué es real? Para crear una historia, a veces solo basta con que suene a verdad o se transmita desde un lugar de credibilidad. O, en términos coloquiales: «Repite una mentira cien veces y se convierte en verdad». ¿Qué estaba pasando? Un locutor convincente, un supuesto experto y el tono de urgencia podían hacer que los oyentes imaginaran una amenaza real.

Pero la historia también tuvo otra cara. Investigaciones posteriores cuestionaron el famoso «pánico nacional»: los periódicos y la cultura popular amplificaron lo ocurrido hasta convertirlo en leyenda. Los medios que contaban la ficción ayudaron a construir otra. Las narrativas empezaron a girar y abrieron la pregunta de si aquello también era parte de la realidad o solo ficción. Para algunos oyentes, los seres y sucesos de la narrativa de Wells podían parecer posibles. A 88 años de aquella noche, la crítica sigue abierta: ¿qué ocurre cuando quienes informan alimentan el espectáculo y quienes escuchamos dejamos de preguntar?

La radio ha cedido espacio a las pantallas, pero seguimos expuestos a historias que nos convencen antes de que podamos detenernos a revisarlas. Entre titulares, videos y noticias que compartimos en segundos, recordar aquella emisión también es mirarnos a nosotros mismos. Entonces nos preguntamos: ¿cuál es la parte que no nos han contado? ¿Creemos en las narrativas que construyen otros en vez de buscar respuestas en la sabiduría interior? ¿Quiénes construyen la realidad? ¿Cómo llegamos a la verdad?

¿Cómo puede un autor crear, en su narrativa, una realidad que cuestione la que habíamos construido anteriormente? ¿Qué es real? ¿Cuáles son los límites entre la realidad y la ficción? Si lo puedo imaginar, ¿existe en este mundo también? ¿Cuál es la verdadera guerra entre los mundos?

Antes de preguntarnos cómo alguien pudo creer en una invasión marciana hace 88 años, quizá convenga pensar qué hemos dado por cierto hoy solo porque llegó con la voz que esperábamos escuchar. Al día de hoy, algunos de los escenarios que imaginó Wells parecen haber sido rebasados: la tecnología, la destrucción y las amenazas que atraviesan su ficción ya conviven, de otras formas, entre nosotros. ¿Estaba adelantado a su tiempo?

Julio Mont

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